Érase una vez la ciudad de los locos

Que la memoria es selectiva es algo bien sabido. Tendemos a recordar lo que nos interesa con mayor facilidad que lo nocivo y casi todo lo recordamos a favor nuestro. Pero hay otro tipo de memoria, la histórica, que no podemos dejar abandonada al albur de los tiempos. Porque esa historia  se manipula y tergiversa sobre todo cuando los tiempos son tan miserables y dañinos para el bienestar de las personas como lo están siendo estos años de ahora. Lo que se cuenta en la película C´ERA UNA VOLTA LA CITTÀ DEI MATTI sucedió en Italia, entre Gorizia y Trieste hace poco mas de 40 años. Se trata de uno de los episodios mas importantes en la historia de la sanidad europea. Y de los mas silenciados. Y no es porque no haya sido exitoso, que lo ha sido y en abundancia. El silencio viene porque lo que allí sucedió, tras los muros del manicomio de San Giovanni, cuestionó y quebró de manera fulminante el poder de las Academias. Y lo sigue cuestionando ahora. Ahora y en la hora de esta psiquiatría nuestra que obedece ciegamente a los simples y bobalicones esquemas de escalas y neurorreceptores que nos envían, así de simple, desde rutinarios laboratorios en Estados Unidos. Esta psiquiatría nuestra que está prácticamente en manos de empresas que venden medicamentos para síntomas negativos lo mismo que venden colchones. La película que en 2009 dirigió Marco Turco para la Rai Uno está disponible en DVD  en VO no subtitulada desde hace unos meses. Nunca se estrenó fuera de Italia. No es que sea una película redonda pero narra de manera muy entretenida y bien documentada lo que fue la vida y la obra de Franco Basaglia, el psiquiatra que lideró la Reforma psiquiátrica italiana. Resulta verdaderamente emocionante recordar aquellos tiempos sin entregarse al melodrama ni al ideal del héroe romántico. La obra de Basaglia, con sus errores y defectos,  lideró la transformación radical de la asistencia psiquiátrica que se dio sobre todo en el Sur de Europa en los años setenta y ochenta del siglo pasado. La onda expansiva que se generó al derribar los muros del manicomio de San Giovanni se llevó por delante el concepto de “hospital psiquiátrico” como lugar preferencial para el tratamiento de los enfermos mentales. Podemos decir que en gran parte gracias a Basaglia nuestros enfermos, a fecha de hoy, reciben una atención sanitaria como la de cualquier otro ciudadano. Podemos decir que gracias a Basaglia y a lo que se cuenta en esta cinta, hasta aquí hemos llegado. Y esto está bien alto. 

(seguiremos informando…)

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